domingo, 28 de junio de 2020

LOS MOMENTOS DE MAS PAZ


No Juzgar,
sin antes juzgaros
a vosotros mismos. …

Buscad los momentos 
de más Paz
y más tranquilidad 
para conoceros. …

Manuel Rueda Molina

UNA PEQUEÑA CASPA


… ¿Veis que corta distancia hay
entre los Espíritus desencarnados
y los que estáis encarnados?:

Simplemente una pequeña caspa,
el Cuerpo. …

       Manuel Rueda Molina


ARRASTRADOS


Cuando nos encontramos
arrastrados 
por los caprichos del Cuerpo,
el Alma vive en una Cárcel de         Sombras. …

Manuel Rueda Molina


SIENTO LA NECESIDAD


Me dices: Siento la necesidad
de algo que vigorice mi Espíritu…
   Esa Gran Fuerza, esa Lux, ese Amor…
lo encuentras
en tu silencioso Universo interior. ….


Manuel Rueda Molina

NO OS QUEJÉIS


Todos somos Jueces 
de nuestras
propias causas,
y nos pedimos el castigo…
   Luego, cuando
estéis en el Mundo,
no os quejéis de ello. …

     Manuel Rueda Molina



CUANDO LLEGA EL MOMENTO


Kristo es el Gran Notario
y cuando llega el momento
de nuestra heredad, 
nos va depositando 
en aquel lugar 
que se nos había dado. …….

Manuel Rueda Molina


HASTA CONFUNDIRNOS


Somos cada uno de nosotros
las terminaciones nerviosas
de la Mente de nuestro Padre
con el Libre Albedrío
de desarrollarnos sin límites
y como queramos,
hasta lograr el total Conocimiento
que nos hace “confundirnos
en Su Infinito Amor.

Manuel Rueda Molina

jueves, 25 de junio de 2020

AL FONDO


PINTORESCO PUEBLO

Pequeño pueblo
con casas de papel traza
pegado débilmente al paisaje
de múltiples colores en su suelo.

Al fondo,
resaltando por entre los montes
se divisa la torre de la Iglesia,
elevándose cual seco palo
alargándose en el espejo,
que forma,
las aguas tranquilas del río
que lo atraviesan cauteloso.

Y cuando,
hacia el pueblo voy andando
por el único camino de arboleda
que se adentra en dos verdes hileras
de Olmos y Álamos bién dotados
sirviendo de cobijo
a multitud de pájaros que me alegran.

Las nubes marrones
que por el horizonte se asoman
oscureciendo sus pocas casas,
y menos habitadas,
van dejando caer su leve sombra,
al Pueblo.

Por intervalos, todos a una,
y con aire de malvadas,
hacen rebosar su tímido llanto
sobre el trigo,
y a las sangrientas amapolas
que en bello desorden por el campo
lo adornan.

Observo éste momento,
único y exaltado, por el encanto,
desde un cobertizo
con los dientes bailando,
mojado, empapado y mudo.

Mis ojos bien abiertos
y sólo, en éste Pueblo aislado
que parecía muerto…

En  éste día, que en él he pasado
junto a Los Olmos y Álamos,
estando de La Ciudad, bién lejos.


Manuel Rueda Molina






HACIA EL SANTO


                                                               SORIA

Tronco de Roble
que brotas y rejuvenece;
en tu paisaje aparecen
tejados nuevos
cada vez que amanece.

El joven vivir
rompiendo vejeces
crece
como una nueva melodía,
en Ti.

Soria,
camino del viajero
hacia el Santo…

Vergel Compostelano
bajo las Estrellas
vibrando soledades
y encantos.

Soria, ¡Te amo!


Manuel Rueda Molina







¡AY TORITO!


 SUEÑO DE LUCES

¡Ay torito, torito negro!

Dueño de la dehesa,
sí tú eres dueño.

No te acerques a la Laguna

¡Ay torito, torito negro!,

Por acercarte torito,
la Luna te estás bebiendo;
mi torito, torito negro.

El mayoral ya te llama
y te sientes prisionero,
mi torito, torito negro.

Tú me podrás hacer rico
o quizás mandarme al Cielo.

¡Ay mi torito, torito negro!

Que salga ya mi torito

¡Ay mi torito, torito negro!

Voy a luchar contigo,
--me abriga la noche bella--
a ti te lo brindo, Lucero.

Voy por ti torito,

¡Ay mi torito, torito negro!


Manuel Rueda Molina





LAS GOLONDRINAS


EN EL JARDÍN

Lilas, Lilas blancas, Lilas
que adornan la entrada
de éste refugio
dónde viajo y me inspiro
recordando.

Me elevo cabizbajo
sentado en el escalón
con la puerta entreabierta
y el Sol,
La Madre esotérica,
me traspasa y calienta.

La verde esmeralda hierba
toma a intervalos
el color del deseo,
del Amor, del Vivir,
del Crecer…

Las golondrinas
meciéndose en los columpios
que forman para ellas
los débiles hilos
que atraviesan el solitario jardín
se dan prisa en éste amanecer. 

Cantan y se alejan…
vuelven al refugio
que ya dejaron preparado,
y mi espíritu como ellas
desaparece y regresa
a éste refugio también;
y la urbanización
en profundo silencio
me brinda éste momento
de gratitud.

Allá, un poco más lejos
el Castillo;
conquistado por el tiempo;
derruido
y el pequeño gran Pueblo
de La Adrada, en el centro.

Yo sigo cabizbajo
sentado en el escalón
con la puerta entreabierta
sumido en el feliz momento.



Manuel Rueda Molina





FUE DE MAÑANA


 EN SAHAGÚN

Por la mañana,
fue de mañana,
cuando cometí
el dulce crimen y amargo,
y duéleme recordarlo;
pero también me jacto,
porque fué muy cruel
su silencioso engaño.

Usted también lector
podrá imaginarlo
en la Alborada. ¡Te amo!
y en la cama el engaño.

Sí, la quería…
la quería yo tanto…
que cada vez que me engañaba
puñaladas de dolor y llanto
en mi pecho hacían blanco,
y no veía claro como arrancarlo;
pero… dejaba… dejaba
dejaba sí, y no podía tolerarlo
y así, un día y otro,
me la estaba dando.

¿¡Qué tendrás tú,
rival de tan magno acto?,
¿qué tendrás tú,
que en la cama yo no hago?;
si tanto el hombre y la mujer
nada tienen de extraordinario!

¿Será por el acto villano
ó venganza,… pero de qué?...
si eres tú la que te haces daño…

Por último, le decía,
y tus hijos, tus hijos, vida mía…
pero nada ya podía remediar
el terrible daño que ella me hacía.

Y ahora en soledad
viendo el Trigo y el Olivar
la echo de menos…
y ya, en está Libertad
que me he ganado,
después de los ríos de llanto
que nacieron en mis ojos
recordando, …
recordándola en la Prisión.

Fué de mañana
al regresar a mi hogar
cuando cometí
el dulce crimen y amargo
y duéleme recordarlo.


Manuel Rueda Molina



VERDE ALFOMBRA


CASTELLÓ

Castelló,
verde alfombra
moteada de naranjos
y filigranas de nácar.

Mantel privilegiado
para el viajero Levantino,
y en cuyo horizonte
la Barraca se eleva altiva,
y la montaña le abraza con valor,
formando en su conjunto
lagos profundos de sabor,
en esta primera mañana de junio,
donde la brisa alegre y moderada
levanta marejada de Perfume,
con mística ensoñación,
en este campo que atravieso
viajando en el tren
hacia Valencia,
todo lleno de Naranjos.


Manuel Rueda Molina




VIAJANDO EN NOVIEMBRE


 POR PUEBLA DE SANABRIA


Perlas diamantinas de lluvia
que se deslizan por el cristal
coquetonas y tímidas
buscando sus afines
en su caída precipitada,
absorbiendo suavemente
las pequeñas gotas frías
que se forman por el vapor
haciéndose entre ellas
una carrera interminable
a la unidad global.

Me entretienen cuando miro,
a través de la ventana del tren,
en el fondo del paisaje gris otoñal
de esta tarde lluviosa de noviembre.

Viajando por la bonita tierra
de Puebla de Sanabria.


Manuel Rueda Molina




AL SALIR EL SOL



A TORREBLANCA

(a Enrique Carceller)

¡Oh Torreblanca!

Vergel esmeraldino
con aires de Al-Andalus
en tierras de Castelló.

Al salir el sol,
te iluminas en llama dorada,
y los naranjos sobresalen
por el horizonte del rubí,
como lúpulo embriagador
en el despertar Septembrino.

Descalzo en el Templo Natura,
mis pies se fortalecen,
en la tierra levantina,
rojiza también por el resplandor
del bello amanecer,
y mi corazón, Meca Universal,
vibrando de Amor,
al igual que las tímidas yemas
Azaharinas,
se eleva de gratitud
al Todopoderoso y divino ALA.


Manuel Rueda Molina




LOS MOMENTOS DE MAS PAZ

… N o Juzgar, sin antes juzgaros a vosotros mismos. … … B uscad los momentos  de más Paz y más tranquilidad  para conoceros....