Hoy en día vemos como todos se mueven desorientados, de un lado
para otro sin saber que quieren y que buscan.
Se entretienen en comprar cosas, cosas, y más cosas y acumulan y llenan la casa
de tal manera que a veces no pueden dar ni un paso, y entras y te sorprenden
entre la conversación: "Ten cuidado" para que no rompas nada.
Si hablas con ellos, los encuentras tan vacíos de todo lo importante que no lo
consideran, solo les interesa los temas de la Tele. Si les refieres algo sobre
el Amor incondicional, de ese Amor que se nota en las Personas que están
cultivadas o pretenden estarlo, en las Razones del Espíritu, miran para otro
lado.
Si te introduces en algo mucho más elevado, te responden: "mira chico, esto ya se verá, ahora estamos aquí y hay que disfrutarlo"... Pero cuando se ven en alguna dificultad dice: "Hay Dios mío, por qué me mandas esto"... ¡Verdad que los comprendemos!.
No hace mucho, nosotros estábamos en esa onda, en esa misma o parecida situación de deseos. Todo nos parecía poco para uno, para los hijos, para la casa pero: ¿Qué es lo que nos parece "poco" la Vanidad del Vacío, llenado con vacío?.
¿Qué es si no, lo que atraemos hacia muestras manos?... solo el vano juego del vacío que no logra saciar nuestra llamada interior, pero no nos pararnos a pensar siquiera, por un instante: ¿Cómo puedo frenar esta ansiedad?.
Si tuviéramos un momento para poder ver el verdadero color de las Flores, o mirar a las Nubes dormidas, preñadas de agua, rezagadas y graciosas que se dejan llevar por el celoso viento.
O el juego de los Niños en su sencillez, que aun no saben lo que les espera en su camino por la Vida, amparados por la importancia de sus necesarios Guías para aprender.
Incluso cuando te encuentras solo, solo, contigo, y te apartas de todo pensamiento para encontrarte tal y como eres,...y reconsideras exclamando: ¡Qué poco es una Existencia para agradecer al Infinito Espacio que nos da todo!.
Solo el egoísmo que aflora en el hombre sin Cultura Espiritual, puede pensar, aún con tantas pruebas que el eterno le ha dado, que tiene que llenarse e ir con todo lo que pueda,.... Pero para que!,... ¿para dejarlo después fuera de la caja de pino o de tea o con música, cuando el Espíritu se va ciego?.
Pero la Fuerza del Amor es la que nos despierta a cada uno en particular, esa corriente única e incansable que te empuja hacia el Mas Allá fecundo y equitativo: "Cuanto más das, más recibes" ¡o no!.
En estos momentos, en los que admirando este marco maravilloso que me ofrece la Naturaleza, que me rodea, cuyo dibujo está formado por todos los Reinos y donde el Hombre tiene la responsabilidad de terminar de embellecer.
Lo que un día comenzó desde su inconsciencia, utilizando de una manera u otra su osadía. Debe entender tarde o temprano que él es importante y necesario operario para que todos en el conjunto uno, completo y entero que formamos.
Para que el Gran Juego hacia el estar mejor, de mejorar, debe de realizarse en el Bien y para el Bien de él, y de los demás que lo rodean ahora encarnados y luego en Espíritu y así.
Por eso, amorosamente les ruego, que pidan, que utilicemos la Fuerza y el Poder del Amor para poder restaurar el vacío que producen los demás que no han llegado a esta Altura y completar aquello, hasta que se puedan dar cuenta y trabajen desde ese día con nosotros.
"Solo por el Amor hacia los demás será salvo el
ser de las ataduras que ocasionan las ilusiones vanas de este mundo".
Manuel Rueda Molina
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