¡Hola!, mis Queridos Amigos y
Hermanos de la Sublime Lux que Somos: La mayor riqueza a la que debemos
aspirar, en este mundo de estudio y conocimiento, es la que da el reconocerse;
cada Ser Humano como Espíritu Esencial. Es decir, pequeña chispa de la misma esencia
que por sí misma evoluciona, crece, se expande en el fenómeno “Vida” que ella
misma produce, para despertar de la
inconsciencia de lo que Es, en cada una de las etapas saldadas en diferentes
Reinos de los cuerpos, y en
distintos Planetas afines en relación
con las de su Naturaleza íntima. Para
desarrollar el Amor incondicional en su totalidad, en el libre albedrío
de su condición; fabricándose, desde la oscuridad material más profunda y en su
inexperiencia, en cada paso que da por el sendero eterno, su destino glorioso
entre la inmensa familia absoluta que formamos, en el juego perpetuo de la
eterna armonía que constituye el equilibrio universal, en las “escalas sublimes”
que se sostiene por medio de las transmisiones fluídicas y magnéticas que
irradian sus componentes. Es decir, todos nosotros que completamos la Sublime
Esencia.
En este nivel alcanzado por
nuestro propio esfuerzo, tenemos en nuestras manos las pautas a seguir que nos
marcará el “Amado Maestro”, mostrándonos la manera de poder encontrar nuestra
liberación de las ataduras que tienen estos mundos, los que hemos atravesado,
en los que estamos y estaremos. Pero comprendiendo cada vez más, y viendo más
claro: el cómo, el por qué y el para qué
de la Vida y de todo lo que no comprendíamos, asimilando ahora las enseñanzas
sin distintivo, que cada Chispa ó Espíritu que significa: “Esencia de la
Sublime Lux” lleva implícito en su verdadera naturaleza, y basada en la ciencia
experimental.
Todos los Maestros, estudiosos de
la Ciencia Universal, con sus enseñanzas, nos ayudan a desentrañar: ¿Qué
somos?, ¿Quiénes somos? …. y todas aquellas preguntas que nos surgen en cada
instante en los que, el pensamiento se libera de los apegos que conlleva el
vivir y penetra en la intuición pura, haciéndonos descubrir la respuesta
acertada; convirtiéndonos así, en nuestro “Propio Maestro e Inseparable Discípulo”.
Manuel Rueda Molina
No hay comentarios:
Publicar un comentario