Queridos
Amigos y Hermanos:
Humildemente quiero dejar fluir hacia
el Mundo la sutil corriente que emana desde lo más profundo del corazón y que
sin saberlo, cuando empezó, ya no se puede parar.
Deseo que sea como el agua, que brota
de la solidez entrañable de la montaña, libre, sin dueño, y carente de precio
como todo lo puro, y sea asequible para todo aquél que desee refrescarse de
éste congestionado trance actual que atravesamos.
Está libre de prejuicios, llegando a
tomar los matices que la verdad fraccionada suele tener, disolviéndose luego en
el claro razonamiento del descubrimiento personal.
No persigo nada de Udes., solamente el
mantener ese especial diálogo en nuestra sincera amistad, abierta a todo lo
bueno, que nos haga despertar espiritualmente, y que para eso estamos aquí, en esta
Facultad.
Créanme, esta agua desea seguir (sin alterar
nada de sus conocimientos), lo más lejos posible, llevando en ella, el sabor de
los secretos arrancados, con naturalidad, de la cumbre.
Cada uno, tarde o temprano, nos
convertimos en canales de esa –agua-, cuando la madurez en la prudente cordura te
autoriza a encender el Faro personal que sólo nos dice que está ahí, en el
lugar que le corresponde alumbrar.
La meta está a la distancia que
nosotros deseemos ponerla.
Sean alegres y felices en la seguridad
de saber que esa Lux, es la misma LUX que nos sustenta a TODOS.
En Ella os Amo.
Manuel Rueda Molina
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