Salmo 62
Mi alma está sedienta de ti Señor,
Esencia mía.
¡Oh Espíritu!, tu eres mi Dios,
y por ti avanzo en este mundo.
Mi alma está sedienta de ti Señor,
Esencia mía.
Mi alma está sedienta de ti
porque sin tu ayuda
soy como tierra reseca,
agotada, sin agua, …
por tanto, mi cuerpo y mi alma
te necesitan.
Mi alma está sedienta de ti Señor,
Esencia mía.
Cuando te contemplo
en mi interior
siento tu fuerza y tu paz,
y prefiero amarte más que la vida,
por eso mis labios te invocaran siempre.
Mi alma está sedienta de ti Señor,
Esencia mía.
Como pajarillo me pondré
debajo de tus alas
y toda mi existencia estaré bajo tu lux.
y me llenaré como con la mejor comida.
Mi alma está sedienta de ti Señor,
Esencia mía.
En el día levanto mis manos con alegría
para alabarte,
y al dormir también me acuerdo de ti,
porque eres mi refugio y protección.
Mi alma está sedienta de ti Señor,
Esencia mí
Versión libre de:
Manuel Rueda Molina
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