COMUNICACIÓN
Porque hubo fuego en uno de los
puestos de ropa, se formó un gran revuelo en el pueblo, coincidiendo esto con
la llegada de Jesús con la gente que lo seguía para recibir el bien, que
ofrecen sus mensajes llenos de sabiduría, y que hacen mantenerse en la Verdad,
proclamada por el gran Espíritu a través de Él, y la salud que se consigue por su Presencia y por sus Benditas Manos.
Momentos antes, y a la entrada, un
grupo de saduceos hacían alarde de su conocimiento sobre la Ley, analizando las
costumbres que se deben mantener; y al hacer uno de ellos una pregunta nadie
contestaba, pero al coincidir Jesús; su paso por allí, respondió a esa pregunta que habían hecho, y seguidamente continuamos nuestro camino.
Al enterarse los fariseos de esto,
y sabiendo que el Maestro aún estaba en el mercado, animaron al grupo de los
saduceos a que se acercaran al Maestros con la intención de ponerlo en
evidencia ante sus amigos que lo acompañaban, por lo que llamándoles la
atención le preguntaron:
Nazareno:
¿Cuál dices tú
que es el principal mandamiento de la Ley?...
Él les dijo:
“Amarás a tu espíritu señor Dios con todo tu
corazón, con toda tu alma, y con todo tu ser.”….
Y prosiguió diciéndoles: Éste es el principal y el primero, pero el
segundo es semejante:
“Amarán a todo lo que
se mueve y vibra como vosotros, y a vuestro prójimo como a uno mismo”.
Estos
son los que sostienen el fundamento de la Ley entera, y de los profetas.
Y
con la cabeza baja iban retirándose murmurando lo ocurrido.
Jesús prosiguió imponiendo sus
manos y aliviando el dolor de todo aquel que se lo pedía.
Así, y en este instante en que me
comunico, pedimos su bendición para todos.
Este es uno de los muchos momentos
que vivíamos junto con él.
Vuestro
hermano JUAN
p.o.:
Manuel Rueda Molina
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