HUELVA 16 – 3 – 2.020 18:38 h
Buenas tardes Hermanos:
Piensan,
que la Misericordia Infinita se olvida de Ustedes pero, no. Por eso dicen Misericordia
Infinita; está siempre nuestra Madre pendiente de sus hijos. Ella sabe que
hijos se están comiendo el “chocolate” de la nevera y que le están echando la
culpa a los que no son. Ella lo sabe, pero deja que entre esos hermanos se
puedan aclarar las cosas, porque después, los que realmente no lo han comido; serán
Premiados y les sabrá mejor ese “chocolate”.
Espero
que comprendan todo lo que está pasando en vuestro Mundo. Más que nada, es la
falta de Amor que hay entre unos hermanos con otros. Ha llegado tanto ese
extremismo, esa decisión…; de no importarle nada de los demás, que ya no han
llegado a ningún sitio porque su maldad ha chocado con las Fronteras Divinas y,
de ahí; ya no pueden pasar más. De ahí, ya no pueden hacer mas ruindades y
claro está, se han vuelto y están dándose cuenta de que “están perdidos” porque,
a pesar de todo, los demás Hermanos se están dándose cuenta del peligro que
trae la falta de Amor, que se ha desatado en esta casa Tierra; eso hará que puedan restituir, y su
arrepentimiento será según la falta y la deuda que han cometido hacia los
demás.
Todo
está equilibrado. Todo en el Universo es perfecto. Todo es duradero porque,
solamente las acciones de unos y otros son las que hacen descubrir el verdadero
Camino de la Eternidad.
Hermanos,
así como ahora están parados, son momentos de encontrarse sentados en la sala
de estar de vuestra casa. Pero en vuestra casa Personal, Particular, vuestra
casa Interior, de vuestro edificio…, porque lo han edificado ustedes desde el
vientre de vuestra Madre.
El cuerpo es una Joya
preciosísima que, en este tiempo, los va a liberar de no dañar el Alma. Al
contrario, porque el Alma podrá ponerse las mejores vestiduras. Se está
preparando como la Novia en sus últimos días se prepara para ir al encuentro de
su Amor. Así, como cada uno, en vuestra
casa interior, deberán Alicatarla con
los mejores colores: de la Pureza, de la Alegría, de la Abundancia, de la Sonrisa,
de la Entrega, de la Generosidad, para que; cuando venga esa Boda, esa
vibración de Amor de vuestro Padre… llegando a Ustedes…, a Visitarlos…, los
encuentren con los Mejores Ropajes que te he dicho, y la casa llena de Lux;
además de esa Lux de nuestro verdadero Padre, que va a Entregaros para que; ya de una vez para siempre “se termine la
noche en tu Casa”.
No
gasten más dinero en bombillas porque esa Lux Interior te va a “Iluminar” y va
a salir por las ventanas, por los balcones, por la puerta. Es decir; por tus
ojos, por tu boca, por tu aliento, por tus manos, por tus actos… Y así, unos y
otros serán “como esas estrellas que brillan en el firmamento”.
Miren
al Cielo en la noche, mis amados Hermanos y verán cuánto sitio libre hay sin estrellas;
pues esos sitios los están esperando y lo van a ocupar cada uno, porque tienen
su lugar allá en el Cielo.
El
Padre se recrea cuando se asoma, desde su Casa, y mira y ve ese Campo maravilloso
que forman todos brillando al unísono…, con el mejor Brillo que puedan Ofrecerles,
totalmente, a nuestro Padre.
Tengan
confianza, tengan tranquilidad. Cuanto más tranquilos podrán tener más
seguridad en que no se caen, en que no van a hacer un movimiento que no esté
bien, porque van a saber controlar vuestro pensamiento y llenarlo; como ahora
están llenándolo de Todo lo bueno que tienen en vuestras manos. Que es el Meditar
o ir, a ese lugar maravilloso lleno del Amor de nuestro Padre.
Confíen.
Hay muchos Ángeles que están comunicándose diciendo la Verdad y la
simplificación de estos días que las sombras quieren extorsionar.
Están bajo el Amparo del Altísimo, como dicen
las escrituras:
- ¿A quién temeré, si Dios está conmigo?
- ¿A quién temeré si la Lux de
nuestro Padre está iluminando nuestra casa totalmente?
- ¿Y qué sombra va a haber?
- ¿Qué sombras? ..., ¡Ninguna!
Por eso, vivan siempre con esa
Lux de nuestro Padre, porque es la que nos va a alumbrar el Camino para ir de regreso a la Casa de ÉL, a nuestra
Casa, a la casa de nuestro Padre y nuestra Bendita Madre; que tiene ese Corazón
lleno de Misericordia hacia todos sus Hijos.
Me
gustaría, por un momento, que pudieran imaginar o ver la Dulzura y el Amor con
la que nuestra Madre le habla a nuestro Padre por todos nosotros. Nos conocen a
cada uno, saben cómo vibramos, saben cómo pensamos, de la Gallardía de ese Amor
que ponéis en vuestras cosas; sin Ego, sin tontura, sin criticamiento, sin
maserar las ideas…
Todo limpio, todo puro…
Así hemos de manifestarnos, como niños
pequeños que; aún todavía no han utilizado la mente consciente. ¡Son Puros!, ¡Son
Puros!
Hermanos,
en esta tarde quiero dejaros esa Paz y esa Confianza de que nada pasará, estando
siempre en ese buen juicio de estar precavidos y saber defenderse de las
sombras detractoras.
P.O.: Manuel Rueda Molina
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